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lunes, 29 de octubre de 2018

Tarta de manzana con relleno de galletas y queso crema y base de masa quebrada

La tarta de manzana es una de mis debilidades. La manzana asada me encanta y en tarta me resulta una delicia!

La típica tarta de manzana que conocemos lleva una base de crema pastelera. Esta vez hemos querido innovar y le hemos hecho esa base con galletas, leche y queso de untar.


INGREDIENTES

Medio paquete de galletas maría
Un vaso de leche
200 gr de queso de untar (tipo philadelphia)
Una lámina de masa quebrada
5 manzanas medianas
6 nueces
2 cucharadas de miel


Encendemos el horno para que vaya cogiendo temperatura.

Extendemos la masa quebrada.

Por otro lado, migamos las galletas y les vamos añadiendo leche hasta formar una pasta un poco líquida.

A esa masa le añadimos el queso crema y mezclamos bien.

Extendemos esa pasta sobre la masa quebrada.

Cortamos las manzanas en láminas finas y las vamos colocando sobre la base. Lo suyo es dejar el menor hueco posible entre lámina y lámina.

Mezclamos la miel con un poco de agua y diluimos. Ese caramelo lo untamos con un pincel por encima de todas las manzanas.

Partimos las nueces y las colocamos por encima de las láminas de manzana.

Metemos la tarta en el horno, con calor arriba y abajo, previamente precalentado a 180 grados.

Dejamos la tarta unos 30 minutos. Pasado este tiempo, abrimos el horno, sacamos la tarta y la volvemos a pintar con el caramelo de miel y agua.

La volvemos a meter y la dejamos aproximadamente otros 20 o 30 minutos.

Apagamos y dejamos reposar con la puerta del horno abierta.


¡Dejamos enfriar y a disfrutar!

EL primer día está muy crujiente. Los demás días podemos conservar en nevera.

Para consumirla, también está muy rica metiéndola unos segundos en el microondas.















Bon appétit

domingo, 21 de mayo de 2017

Bizcocho de nata, nueces y plátano

Fruta, frutos secos, nata...¡un bizcocho!

Aquí se aprovecha todo y tenía un bote de nata a punto de caducar así que decidí ampliar el recetario de bizcochos.

Creció un montón, así que era un señor bizcocho. Mucha energía para desayunar.



INGREDIENTES
-3 huevos
-1 cucharada sopera de azúcar moreno
-500 ml. de nata
-350 gr. de harina
-1 sobre de levadura química o polvo de hornear
-5 nueces
-1 plátano
-Semillas y pipas peladas sin sal

Para la cobertura
-1 limón
-Agua
-2 cucharadas soperas de azúcar blanco
-1 sobre de cobertura para tartas

PREPARACIÓN

En un bol echamos los huevos y la cucharada de azúcar. Batimos con la batidora de varillas a velocidad alta durante un par de minutos.




A continuación, incorporamos la nata poco a poco mientras seguimos batiendo con las varillas a velocidad alta. Batimos durante unos minutos hasta que esté bien integrada toda la nata.



Mezclamos la harina con la levadura, lo tamizamos y lo vamos incorporando a la mezcla poco a poco. Batimos hasta que este bien integrada.


Abrimos las nueces, las partimos, y las añadimos a la masa. Mezclamos con movimientos envolventes.


En un molde, previamente untado con aceite, ponemos unas rodajas de plátano, reservando otras para decorar por encima. Vertemos la mezcla sobre las rodajas. 



Por encima decoramos con el resto de rodajas de plátano y las semillas (usé unas semillas que venden en mercadona).







Metemos en el horno, a altura media, previamente calentado a 180ºC. Lo dejamos con calor arriba y abajo, sin ventilador, durante unos 45' ó 50', hasta que veamos que está dorado y que al pincharlo, el pincho sale limpio.



Lo sacamos del horno y lo dejamos reposar sobre una rejilla.


Pasamos a elaborar la cobertura.

Exprimimos el limón, vertemos el zumo en un vaso y completamos el vaso llenándolo con agua hasta arriba. 

En un cazo mezclamos las dos cucharadas de azúcar con el contenido del sobre (esta cobertura la compré en Lidl). 

Echamos el agua con el zumo de limón en el cazo, removemos para que el azúcar y el sobre se deshagan un poco y llevamos a ebullición, removiendo de vez en cuando.

En cuanto hierva, lo apagamos y lo dejamos reposar durante un minuto.

Echamos la cobertura sobre el bizcocho, con ayuda de una cuchara, y lo extendemos por toda la superficie. 



Dejamos reposar para que se enfríe. Cuando esté frío, desmoldamos y ¡a zampar!








Bon appétit

martes, 12 de julio de 2016

Crumble de frutas

Hace unos días me hice con un kit de repostería de Dr. Oetker: el Crumble de Frutas. La caja contiene dos paquetes, uno con la mezcla para el crumble y otro con la de la crema, por lo que necesitaremos fruta, mantequilla, un huevo y leche.

Yo empleé manzana y unas cerezas y, tras la experiencia (y aunque las mezcla de migas en mi caso quedó más homogénea que migada) he de decir que la tarta está muy buena, así que pasará a ser una opción para mis días reposteros.




LISTA DE INGREDIENTES
-Kit Crumble de frutas Dr. Oetker
-1 huevo
-100 gr. de mantequilla
-250 ml. de leche
-Manzana (o la fruta que más os guste)


PREPARACIÓN

En un bol echamos la mezcla del crumble y agregamos la matequilla fría y el huevo. Mezclamos con las manos hasta que quede una mezcla como de migas.

En un molde redondo colocamos la mitad de esa mezcla cubriendo el fondo.


Encendemos el horno a 180ºC para que se vaya calentando.

En otro bol echamos la leche y le añadimos la mezcla para la crema. Con unas varillas batimos manualmente hasta que se forme la crema.

Extendemos la mezcla encima de la base, dejando aproximadamente 1 cm hasta el borde sin cubrir.


Pelamos y cortamos la fruta y la ponemos encima de la crema.


El resto de la mezcla migada la esparcimos por arriba.



















Metemos al horno, con calor únicamente por arriba y dejamos que se dore y que la fruta se cocine durante aproximadamente 50 minutos.






Sacamos, dejamos enfriar y ¡listo!






























Bon appétit

viernes, 12 de diciembre de 2014

Bizcocho de mermelada de sidra // Cider jam cake

Sidra, esa fantástica bebida típica del norte de nuestra Península. En mi viaje por Asturias este verano descubrí esta mermelada de sidra en una de mis tantas visitas a tiendas de productos típicos gastronómicos. Indudablemente sabe a sidra, tiene un sabor fuerte e incluso puede degustarse el sabor del alcohol. No está nada mal y por ello, aparte de tomarla sobre una rebanada de pan tostado, decidí utilizarla para preparar un bizcocho.

¿El resultado? Un bizcocho con gusto a sidra que volveré a cocinar en cuanto tenga un ratito. Si tenéis la oportunidad de encontrar una mermelada de sidra, os invito a prepararlo. ¡Muy recomendable!




INGREDIENTES

-125 gr. de azúcar
-2 huevos medianos
-115 ml. de aceite
-125 gr. de mermelada de sidra
-210 gr. de harina para repostería
-Una cucharadita (de café) de levadura química o polvo de hornear
-50 ml. de leche


PREPARACIÓN

Precalentamos el horno a 180ºC. 

En un bol echamos el azúcar y los huevos. Batimos con las varillas de la batodira a máxima potencia durante 5 minutos. Es importante mezclarlo muy bien durante un rato para que quede una masa espumosa y con volumen.




A continuación vamos añadiendo el aceite poco a poco, haciendo que caiga en un chorro muy fino y a la vez seguimos batiendo con las varillas, pero ahora a velocidad baja para que se integre poco a poco.


Después añadimos la mermelada y batimos con las varillas hasta que quede una mezcla homogénea, sin grumos.

Tamizamos la harina junto con la levadura y la incorporamos a la mezcla. Batimos a baja potencia. A medida que la harina se vaya integrando costará más trabajo ya que la masa será muy densa, por ello, llegado este momento, le añadimos la leche cucharada a cucharada, batiendo, hasta que se termine. 







La masa deberá quedar densa, pero debe resbalar al volcarla.


 Engrasamos un molde con un poco de aceite y lo espolvoreamos de harina. Vertemos en él la mezcla que hemos conseguido. 

 


 Lo metemos en el horno, a altura media y temperatura entre 180ºC y 190ºC. Lo dejaremos entre unos 40 minutos y una hora y cuarto. Dependerá de la forma que tenga el molde. Si el molde tiene forma de corona, es decir, es circular con agujero en medio, tardará menos en cocerse por dentro que si es rectangular o circular, pero sin agujero. Para asegurarnos, lo iremos vigilando y lo pincharemos para asegurarnos de que sale limpio.





Desmoldamos, dejamos que se enfríe y listos para degustar. 



 Bon appétit