Cuando unos macarrones son tan grandes que lo que se te pasa por la cabeza es presentarlos como si fueran mini-canelones. Un plato diferente, sabroso y al que nadie podrá resistirse. Sorprende a tus comensales con un plato de "malones".
LISTA DE INGREDIENTES (para 5/6 personas aprox.)
-500 gr. de Rigatoni (macarrones) gigantes [para rellenarlos]
-300 gr. de carne picada
-1/2 cebolla
-1/2 pimiento rojo
-1 diente de ajo
-1 huevo cocido
-1 bote de bechamel
-1 paquete de queso rallado para gratinar
-1 bote de tomate frito
-Orégano
PREPARACIÓN
Tras ser cocidos, este tipo de pasta es bastante delicada y será "normal" que algunos de los macarrones se rompan, pero esto no será un problema. No hay manualidad culinaria que se nos pueda resistir.
Preparamos la carne picada; para ello, picamos fino el diente de ajo, la cebolla y el pimiento. Ponemos un chorro de aceite en una sartén, echamos en ella la verdura y dejamos que se poche a fuego suave. Una vez pochada, añadimos carne y la dejamos a fuego medio hasta que se haga. Le añadimos tomate frito hasta que quede toda la carne unida en una especie de masa. Picamos el huevo cocido y se lo añadimos mezclándolo bien con la carne
Mientras dejamos que la carne se enfríe, cocemos la pasta siguiendo las indicaciones del fabricante para que la pasta quede al dente, ya que después la meteremos al horno y se cocinará más.
Una vez cocidos, preparamos una bandeja, apta para horno, sobre la que pondremos una cama de tomate frito. Sin quitarle el agua a los macarrones los iremos sacando uno a uno, con cuidado de no quemarnos, los vamos rellenando con la carne y colocándolos en la bandeja de horno, disponiéndolos como si fueran canelones.

Cuando toda la bandeja esté completa, los cubrimos con un poco de tomate frito, un poco de bechamel y el queso rallado.

¡Y al horno! Colocamos la bandeja en el horno (180ºC) a una altura media con la posición de gratinar ya que lo que nos interesa es que se funda y se dore el queso.
Al cabo de 20 ó 25 minutos estarán pidiéndonos que nos los comamos.

Bon appétit