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sábado, 8 de noviembre de 2014

Aromatizar el café: café de avellana // Hazelnut coffee

Café de avellana, soluble, ¿cómo sabrá? Fue probarlo y enamorarme de ese sabor. Quizás tomarlo a menudo pueda llegar a resultar cansado, pero de vez en cuando produce una sensación otoñal solamente comparable al olor de las castañas asadas.

No he encontrado ese café en ningún super, así que decidí innovar una técnica casera. Consiste en mezclar avellanas tostadas y café. Las avellanas contienen grasas, de modo que en el café se verá una película en la superficie, pero hay que tener en cuenta que estas grasas son saludables (insaturadas) y nos ayudarán a reducir el colesterol "malo" y a aumentar el "bueno".

Necesitaremos:
-Un tarro de cristal que cierre prácticamente hermético. 
-Avellanas tostadas.
-Café en grano.


Las cantidades variarán en función de la cantidad que queramos preparar y de la cantidad que admita nuestra cafetera en cada preparación. Eso sí, utilizaremos el doble de peso de café que de avellanas.

Cascamos las avellanas


En un molinillo, ya sea eléctrico o manual (con este último es más costoso, pero haremos ejercicio, veamos la parte buena), echamos unos granos de café y alguna avellana, toda la cantidad que nuestro molinillo nos permita. Vamos moliendo poco a poco hasta terminar con todo. 





Una vez que tengamos preparada la mezcla la guardaremos en el tarro de cristal, bien cerrado y en un lugar seco. Lo dejaremos al menos entre 7 y 10 días para conseguir que el café tome bien el aroma de las avellanas. Pasado este tiempo podremos probar cómo ha quedado nuestro "café casero".




El sabor no es excesivamente intenso, sino que le aporta un toque diferente al café. 


Bon appétit


domingo, 1 de diciembre de 2013

¿Cómo conseguir que los churros y las porras recuperen su punto crujiente?


Los fines de semana suelen ser el momento más propicio para desayunar chocolate con churros o porras. Ya sea que los hemos preparado en casa, que alguien se ha aventurado a levantarse temprano y sorprender al resto en el desayuno o que alguien, antes de irse a descansar, ha decidido tomarse un buen desayuno y de paso alegrarle la mañana a los demás de la casa, el caso es que los churros y las porras, a medida que se enfrían, se van quedando más blandos, de tal modo que pierden su peculiar crujiente que los hace tan apetecibles.

Hoy os traigo un truco para conseguir que esos churros que ya están fríos o que han sobrado recuperen su textura. Incluso, esos que nos sobran podemos congelarlos y aplicarles también después el siguiente paso.

Se trata de meterlos durante 1 ó 2 minutos en la tostadora, controlándolos hasta que adquieran de nuevo su punto. ¡Quedan como recién hechos!


¿Diría alguien que no son recientes?


Bon appétit

jueves, 3 de octubre de 2013

Coliflor y Brócoli rebozados

En la cocina casera muchas veces nos vemos en la necesidad de aprovechar comidas. En ocasiones congelamos, en otras no queda más remedio que repetir, pero también está la opción de emplear esa comida ya hecha preparándola de una manera diferente.

En este caso he aprovechado unos trozos de coliflor y de brócoli que cocí para comerlos así al natural, con un chorrito de aceite cruda y que sobraron. Esta manera no es tan "sana", pero he de decir que está bastante más rica. Espero que la probéis (si no lo habéis hecho ya) y ya me contaréis.


LISTA DE INGREDIENTES (para 1 persona aprox.)
-Brócoli y/o coliflor ya cocido: 4 "flores" no muy grandes
-2 Huevos
-50gr. Harina
-Aceite
-Sal
 [En función de la cantidad de brócoli o coliflor que vayamos a hacer, ajustaremos las cantidades del huevo, la harina y el aceite. A medida que vamos haciéndolo, si necesitamos más huevo, harina o aceite, solamente tenemos que añadirlo.]


PREPARACIÓN

Si no lo tenemos ya, cocemos la coliflor y el brócoli. Batimos los huevos, echamos la harina en un plato llano y echamos aceite en una sartén (el suficiente para freír).


Uno a uno, vamos rebozando primero en harina y después en huevo, todos los trozos de brócoli y coliflor, y a medida que los vayamos teniendo listos, los vamos poniendo en la sartén, en la que el aceite ya estará caliente. 



Lo pondremos a fuego medio, para que se vayan dorando lentamente, entonces los iremos sacando (Opcional: sobre un papel absorbente) y le espolvoreamos una pizca de sal fina por arriba.


Como sugerencia de presentación, se pueden emplatar acompañados de unas rodajas de tomate. Os animo a probarlo a quienes no lo hayáis hecho. 

Que lo disfrutéis.


Bon appétit




domingo, 26 de mayo de 2013

Entrante

¡Delicioso!


De mi padre he aprendido muchas cosas, entre ellas el gusto por la cocina y la forma de desenvolverse en ella. La intención de este blog es compartir recetas: suyas, mías, dulces, saladas, más elaboradas, menos elaboradas, más ricas, menos ricas… ¿menos ricas? No, menos ricas no (aunque todo va sobre gustos, ya sabéis). Aquí también compartiré ideas y consejos, y opiniones sobre lugares relacionados con la hostelería. 

Me sumerjo en el mundo blogger, soy nueva en esto. Me he decidido a escribirlo, así que procuraré mantenerlo actualizado. Si no logro encajar un compás, siempre me quedará pensar que puede ser una herramienta para dejar huella, a un ritmo más lento.

A partir de ahora vamos a hacer que nos pillen con las manos en la masa.