miércoles, 18 de febrero de 2015

Albóndigas en salsa de tomate // Meatballs

 Humea la cazuela. El olor invade la cocina. Pequeñas bolitas de carne se preparan para ser devoradas. Son albóndigas, que no "almóndigas". Hay que dedicarles un buen rato, pero la diferencia de su sabor en comparación con las de bote anima a pasar parte de la tarde disfrutando entre fogones.


INGREDIENTES
Para las albóndigas
1kg. de carne picada mezclada de cerdo y ternera
2 dientes de ajo
Perejil picado
Harina
Aceite para freír

Para la salsa
Una cebolla mediana
Una ramita de perejil picada
Un diente de ajo
Una cucharadita de harina
Media cucharadita de pimentón
Media cucharadita de cominos
Una lata de tomate natural triturado

PREPARACIÓN
Para preparar las albóndigas empezaremos por machacar el ajo y picar el perejil muy fino. A continuación sazonamos la carne picada con sal, el ajo y el perejil y mezclamos formando una bola.



De esta bola vamos a formar bolitas pequeñas, nuestras albóndigas.



Cuando estén todas formadas las pasamos por harina y las freímos en una sartén echándolas cuando el esté aceite caliente. Las dejamos a fuego medio hasta que se doren.



Las vamos friendo por tandas.



A medida que vayan estando doradas las iremos colocando sobre un papel absorbente.



Reservamos en la cazuela en la que después vamos a agregar la salsa.


Las reservamos mientras preparamos la salsa.

Para la salsa, ponemos aceite en una sartén. Picamos la cebolla, el perejil y el diente de ajo y lo sofreímos hasta que se reduzca su volumen y cambie de color.


























Entonces será cuando añadamos la cucharadita de harina, removiendo para evitar que se queme. Agregamos los condimentos de pimentón y cominos. Mezclamos.



Vertemos el tomate, le echamos unos granos de sal en caso de que no lo lleve incorporado.



 Le damos unas vueltas y echamos la mezcla en la cazuela donde tenemos las albóndigas. Llevamos al fuego y dejamos que hierva durante unos minutos para que las albóndigas se terminen de hacer y adquieran el sabor de la salsa.




Cuando las vayamos a comer, podemos servirlas en pequeñas cazuelitas individuales. Si nos sobran, les damos un golpe de calor, bien al fuego, bien al microondas y seguirán estando tan buenas como el primer día.






















Bon appétit

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